Rendición

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CAPITULO 1

Washington, 6 de junio de 1944, 6:00 PM

El teléfono sonó de nuevo. Frankin D. Roosevelt entró en pánico, aquella llamada podría confirmar el principio del fin.

—Dígame Ike, sea claro y sin rodeos —ordenó en tono apremiante.

—Señor presidente, está confirmado, ha sido un verdadero desastre. En estos momentos, estamos reagrupando las tropas, para realizar una evaluación de daños, pero puedo adelantarle que ha sido una de las derrotas más abrumadoras de toda mi carrera militar —contestó Dwight David Eisenhower.

—Señor presidente, debo informarle, que en las playas de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. las bajas se cifran entorno al setenta y ochenta por ciento. Nuestros buques han sido hundidos por la aviación alemana y por la artillería de las torres de vigilancia a las que subestimamos. Tal vez el plan de Churchill de atacar en el frente este, hubiese sido una mejor opción —dijo Ike.

—Lo sé general, nos empecinamos demasiado en perforar la muralla atlántica —le contesto Roosevelt.

—Señor, las condiciones eran ideales. Sin embargo, los alemanes nos estaban esperando, conocían a la perfección todos nuestros movimientos. El cebo de Calais, no ha funcionado, sabían que no les atacaríamos en ese punto. No tenemos noticias de los más de diecinueve mil paracaidistas que hemos desplegado sobre Francia. La situación ha sido insostenible, hemos retirado los pocos hombres y material que continuaban en buen estado y los estamos reagrupando en Inglaterra —dijo Ike.

—General, envíeme un informe detallado de bajas y perdida de material. Esta matanza es inasumible para el pueblo americano, mañana recibirá órdenes sobre el programa de regreso a casa de todos nuestros soldados. Voy a contactar con nuestros aliados y con las autoridades alemanas, EEUU, deja la guerra —lanzó Roosevelt, casi como un suspiro.

 

CAPITULO 2

Washington, 15 de Septiembre de 1945

 

Un año tras la derrota de Normandía, en la casa blanca se encontraba Harry S Truman desde el fallecimiento de Roosevelt, que tristemente paso a la historia por ser el primer presidente de Estados Unidos en perder una guerra.

—John, quiero que renegocies este tratado comercial, no podemos permitirnos enviar más petróleo a Alemania con esas condiciones económicas—dijo Truman.

—Señor presidente, sabe usted que estamos obligados a respetar los precios fijados por Berlín —contestó John Carlson, secretario de comercio nombrado por la ANS (American Nacional socialista) organismo de regulación creado en diciembre de 1944.

Truman ordenó a Carlson que abandonara el despacho oval. Se recostó en el sillón, y cerró los ojos, intentando recordar cómo habían llegado a aquella situación.

 

El 15 de Agosto de 1944, Roosevelt voló a Alemania para firmar el “Tratado de Berlín”, por el cual se estipulaba que Estados Unidos se declaraba culpable de la guerra, debiendo pagar indemnizaciones económicas por los desastres causados, y aceptaba el convenio de exportación fijado por Alemania.

En Diciembre de 1944, se creó la ANS (American nacional socialista). Organismo que formaría parte del gobierno americano con 7 secretarios designados por el mismo. Su finalidad, era velar por el cumplimiento del “Tratado de Berlín”. El resto del gobierno se seguiría fijando por sufragio universal, sin embargo, el secretario de comercio sería un cargo vitalicio de la ANS

En Enero de 1945 Gran Bretaña fue invadida a través de Dover. No hubo resistencia, y tres semanas más tarde Jorge IV abdicó, siendo desterrado a Australia.

El 25 de Febrero de 1945, el consejo de ministros, en Berlín, constituyó la Comunidad Europea Alemana, que agrupaba a Alemania, Gran Bretaña, Irlanda, Francia, Bélgica, España, Portugal, Luxemburgo e Italia. El gobierno único de esta comunidad tenía su sede en Berlín, y su presidente era Adolf Hitler.

 

El frente del este continuaba abierto, y aquello preocupaba mucho a Hitler. Era el momento de pasar de nuevo a la acción.

 

 

CAPITULO 3

Berlín, 3 de Marzo de 1945

El consejo de guerra de la Comunidad Europea Alemana estaba reunido en pleno, presidido por Adolf Hitler. Los generales Gerd Von Rundstedt, Fiedrich Dollman, y Enwin Rommel, como grandes vencedores de la contienda de Normandía, formaban ese consejo.

La nueva constitución de este país Europeo, tras la victoria sobre Gran Bretaña, y la rendición de EEUU, era ya una realidad, pero el plan de Hitler, estaba en punto muerto, faltaba derrotar al ejército ruso.

El General Patton, al mando de la “División Americanos por la nueva Europa”, formada por sesenta mil voluntarios norteamericanos, se encontraba en las afueras de Moscú.

—Main Führer, El general Patton, se ha adelantado a nuestras tropas, y solicita su aprobación para lanzar una bomba nuclear sobre Moscú —dijo Rommel.

Hitler se quedó contemplándolo en silencio con mirada ausente.

—Llamen a Stalin y pásenmelo inmediatamente —ordenó Hitler.

En pocos minutos Stalin estaba en el otro lado del teléfono.

—Tienes 24 horas para la rendición incondicional, si no, ordenare a Patton que lance la bomba atómica sobre Moscú. Ya sabes que permití a los EEUU, lanzarla hace un mes sobre Tokio —amenazó Hitler.

Un mes antes, Hitler autorizó a través de la ANS, el uso de la bomba atómica sobre su aliado Japonés. La verdad, es que nunca habían sido de su agrado aquellos orgullosos infra seres amarillos. Con Estados Unidos bajo su influencia, era preferible un Japón como el cincuenta y dos estado de la unión. Sobre todo, teniendo un gobernador de la ANS.

ؙStalin se rindió, y tres días después se firmó el “Tratado Rojo”, por el cual la URSS, pasaba a ser un estado independiente, bajo supervisión, en su gobierno, de funcionarios de la recién constituida Comunidad Europea Alemana.

El 7 de Marzo de 1945, la guerra había terminado. Toda la vieja Europa a excepción de la URSS, formaba parte del nuevo país, la Comunidad Europea Alemana. El pacifico formaba parte de EEUU, y de su gobierno títere.

 

 

CAPITULO 4

Washington, 7 de Marzo de 1955

 

El Presidente de los EEUU Robert Tracy, se encontraba con una delegación de su gobierno y la plana mayor de la ANS, en el aeropuerto internacional Wagner de Nueva York, para recibir con los máximos honores a Adolf Hitler.

Sonaba la banda de la Base Militar nº27 del Ejercito de la Comunidad Europea Alemana. Era una de las treinta y dos bases que ese país tenía en suelo americano desde finales de la Segunda Guerra Mundial. Su función era garantizar la defensa de EEUU como estado aliado de la OMNS (Organización Mundial Nacional Socialista)

 

El avión ya había aterrizado y Hitler asomó su cabeza para saludar a la multitud, que le vitoreaba y aplaudía en su primera visita a EEUU, para conmemorar el 10º Aniversario de la Victoria total. Una vez en los despachos de la ANS, Hitler se dirigió al presidente.

—Mira Robert, he decidido cuál va a ser el destino de todos los judíos que se hayan concentrados, tanto en nuestros campos, como en los vuestros. Crearemos  un estado en Palestina, y les dejaremos formar su país, con la condición de que nunca lo abandonen —dijo Hitler.

—Excelencia, creo que ese es un plan de gran envergadura, sin embargo, si podría ser la solución a este problema que siempre os ha atormentado —le respondió Robert Tracy.

El presidente no estaba dispuesto a discutir con el canciller de la Comunidad Europea Alemana, conocía muy bien su carácter, y no osaría llevarle la contraria. Plantearle la duda, sobre cuál sería la reacción de los palestinos, no era apropiado, teniendo en cuenta que no era su problema.

Hitler dirigía un régimen autoritario. Los primeros años de la postguerra fueron muy duros para todos, sin embargo, tenía que reconocer que la economía de la nueva nación Europea era envidiable. Estados Unidos, era el granero y el suministrador de Petróleo de la Comunidad Europea Alemana.

Cada día llegaban de Europa nuevos adelantos alemanes, que los americanos querían comprar: Lavadoras, Neveras, Coches, y televisores. La balanza comercial no podía estar más a favor del otro lado del Atlántico.

 

 

CAPITULO 5

Paris, 15 de Diciembre de 1961

 

Alan Renuoi, responsable de gobernación en la Provincia de Francia, acababa de regresar del encuentro de líderes provinciales de la Comunidad Europea Alemana, en Berlín. Estaba reunido con Antoine Sinfon, director de la Policía regional Francesa, la “Gestagendarmeria”, discutiendo acerca del punto clave del encuentro.

—Director, estamos en unos momentos muy complicados. Muchos jóvenes se niegan al reclutamiento para ir a la guerra de Vietnam. En las universidades, los estudiantes se manifiestan casi a diario, y los partidos políticos prohibidos, que hasta ahora se mantenían silenciosos en su exilio en Argentina, están enviando fondos para los ayudarlos. Tenemos que terminar con esta situación, es una orden directa del vicecanciller Herman Toldrich —dijo el gobernador.

 

—¿Puedo hablarle con Franqueza? —preguntó el director de la Gestagendarmeria

—Por supuesto —contestó el Gobernador.

—Estamos mandando cargas policiales contra los estudiantes y demás manifestantes, sin embargo, cada vez son más. El vicecanciller Toldrich es un hombre de principios, a la antigua usanza, brazo derecho del Fuhrer. En confianza, creo que Hitler está ya muy mayor, y nombrar a Eric Smith, ese Joven Coronel, como su sucesor en la presidencia, ha sido un error —dijo Sinfon.

Hitler nombró al consejero Smith, un Joven de cuarenta años, prácticamente sin experiencia. Todo el mundo esperaba el Nombramiento de Toldrich, del ala dura del partido. Al ser Smith el delfín de Hitler, la política nacional socialista se había relajado demasiado.

La recién iniciada Guerra en Vietnam, contra el nuevo imperialismo Chino, estaba costando muchas bajas, y no solo de las tropas reclutadas en América, también  de las de la Comunidad Europea Alemana.

 

 

CAPITULO 6

Berlín, 2 de Noviembre de 1964

 

Eran las 7:30 de la mañana, la gente empezaba a levantarse en la Comunidad Europea Alemana, para iniciar un día de trabajo. Al conectar sus radios y televisores, descubrieron que todas las emisoras estaban emitiendo marchas militares. Todo el mundo esperó lo peor, o lo mejor, según qué casos. A las 8:30 se inició en televisión un programa de parte nacional especial. La cámara enfocaba la cara destrozada por el dolor del vicecanciller Herman Toldrich, que casi sin poder contener las lágrimas se dirigió a los espectadores.

 

—Alemanes, Hitler a muerto —dijo prácticamente sin fuerza en su voz.

La reacción del pueblo fue dispar, unos lloraban, mientras otros en cambio descorchaban botellas de Champagne. Lo cierto es que era la crónica de una muerte anunciada, lo habían estado manteniendo con vida artificialmente, debido a los problemas en que se encontraba la nación. La guerra de Vietnam, estaba siendo un fracaso, y el consejo militar estaba estudiando una salida honrosa al conflicto.

 

El ala dura del partido, encabezada por el vicecanciller Herman, y el Mariscal Klux Wenderman, eran partidarios de un ataque nuclear a gran escala sobre Pekín, instigador de los vietnamitas. Sin embargo, el delfín de Hitler, el coronel Eric Smith, utilizó todas sus artimañas políticas, para impedirlo. Él era partidario de pactar con China la anexión de toda Asia, y gran parte de la U.R.S.S, siempre que esta firmase un tratado con la Comunidad Europea Alemana de no agresión. El mundo había quedado repartido en tres grandes naciones:

 

La comunidad Europea Alemana, que comprendía toda la antigua Europa, hasta doscientos Kilómetros al este de Moscú, y toda África. La Congregación China que comprendía toda Asia, y recientemente gran parte de la antigua URSS, Y EEUU que aglutinaba toda América, y Japón.

 

 

CAPITULO 7

Berlín, 12 de Febrero de 1969

 

Después de casi cinco años de reformas democráticas llevadas a cabo por el Fuhrer Eric Smith, el país sufrió un golpe de Estado. El Exvicecanciller Toldrich, instigador de este, apareció de nuevo en un programa especial de televisión.

 

—Alemanes, En el día de Hoy, tras una semana de contienda, tengo que informaros de los siguientes puntos: Se ha constituido el Nuevo gobierno Nacional Socialista, tras la ejecución sumarial de Eric Smith. Yo he sido nombrado Fuhrer. Se suprimen de nuevo todas las libertades otorgadas en estos últimos años, libertad de reunión y de expresión, y se prohíben todos los partidos políticos. Queda abolida la constitución, y desmantelado el Parlamento y el Congreso. Los Senadores y Congresistas serán juzgados para responder de sus actos—.

 

Dos meses después, la Comunidad Europea Alemana atacaba con bombas nucleares, por sorpresa, China. Millones de personas murieron, y todo su territorio quedó en cuarentena, para ser conquistado y repoblado posteriormente.

 

Los Militares alemanes destinados en las bases americanas tomaron el gobierno, y Estados Unidos quedo anexionado definitivamente a la Comunidad Europea Alemana. Tan solo quedaba una gran nación en el mundo, y estaba dirigida por el Nuevo Fuhrer Toldrich.

 

 

 

De pronto el fuego enemigo me despertó de mi letargo.

La barcaza abrió sus puertas, mientras el Capitán Clevin, nos instaba a desembarcar.

-“Venga Chicos, tomemos esta maldita playa”

Estaba en Normandía y era junio de 1944.

 

 

 

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