¿Estás conmigo o contra mí?

kinopoisk.ru

¿Estás conmigo o contra mí?

Somos una sociedad decrepita que ha vuelto al infantilismo tras alcanzar la madurez. Todas las culturas, del mismo modo que las personas, crecen, se desarrollan, llegan a su punto culminante, degeneran y finalmente mueren.

Esta reflexión inicial es la base de mi novela ARCADIA, pero ahora la voy a utilizar para desarrollar este artículo de opinión.

Hemos perdido el sentido del debate, de la discusión civilizada, y del intercambio de opiniones. Actuamos como niños malcriados a los que no se les puede llevar la contraria. Ya no existe el término medio,  el punto de encuentro, y el reconocer que no se tiene la razón. Bienvenidos al nuevo mundo del pensamiento único, o estás conmigo, o estás contra mí.

No importa si somos de derechas o de izquierdas, unionistas o independentistas, hombres o mujeres, todos los seres humanos actuamos últimamente del mismo modo, mostrando la más absoluta de las intransigencias. Queda sin embargo, un reducto de resistencia, un colectivo disidente, al que no le gusta que le adoctrinen, que quiere llegar a formar su opinión en base a hechos, no a dogmas. Pero nuestros líderes, y guardianes de la verdad absoluta, lucharan para aniquilar a esa escoria librepensadora.

Los gurús,  adalides de la luz, nos adoctrinan con los mensajes y tantras que debemos repetir una y otra vez hasta la saciedad. Y son inamovibles, indiscutibles, si el líder dice que algo es blanco, será de ese color para nosotros, y si nuestros ojos lo ven de otro color, debemos arrancárnoslos. Y si alguien osa decir que eso no es blanco, debemos aniquilarlo.

La última vez que a un miembro de una de estas modernas sectas, le demostré empíricamente que su mensaje publicitario, tenía un error, sufrí en mis propias carnes su intransigencia. No hubo debate, ni intercambio de ideas, directamente me insultó.

— ¿No piensas como yo?  Eres un imbécil.

Lo curioso de ese caso concreto, es que en cierto sentido podía estar de acuerdo con el mensaje final que contenía, pero el enunciado era mentira, era un error intentar llegar a esa conclusión en base a un desarrollo equivocado. Y más, teniendo en cuenta que hay cientos de razones verdaderas y lógicas que nos conducirían a la conclusión de un modo correcto.

Pero cuidado amigo. Hay que seguir el enunciado del líder al pie de la letra, sin discusión, sin matices.

Estos intransigentes actúan como bebes a los que les quitan el chupete, en cuanto les llevan la contraria.

¿A dónde quiero llegar?

Como decía al principio, las sociedades crecen, se desarrollan, llegan a su punto culminante, degeneran y…

Si amigo, no falta mucho para que nuestra sociedad muera.

Anuncios